miércoles, 10 de marzo de 2010

Diario de una insensible X.

Ella, persona optimista con los demás. Ella, persona pesimista consigo misma. Ella amante de la vida, se ha convertido en una mera espectadora de su historia. Pasan imágenes ante ella. Imágenes confusas. Imágenes muy nítidas. Imágenes cargadas de recuerdos. Imágenes de nuevas experiencias. Pero se límitan a ser eso: Imágenes. Ya no disfruta de los momentos. No se esfuerza por sentir esas imágenes. Por vivirlas.

Ella lucha por sobrevivir cada día. Lucha para ser mejor cada día. Lo intenta con todas sus fuerzas. Pero la pregunta es... ¿Lo alcanzará algún día?

Ella ya no es la misma. Ella se ha convertido en una insensible.

sábado, 6 de marzo de 2010

Diario de una insensible IX.

Ella sin miedo a amar, sin miedo a demostrar, vivía la vida. Disfrutaba de cada minuto, aprovechaba hasta el mínimo segundo que tenían juntos. Ahora ya no le queda nada, vaga solitaria por la ciudad. Piensa y recuerda. Eso es lo peor: recuerda. Cualquier rincón, por muy lejos que esté, hace que ella le recuerde. Hace que piense en todo lo que tenía, en lo que tenían.

Su ánimo decae cada día, cada momento. Pero siempre hay esperanza, aunque ésta esté lejos. Esperanza por tiempos mejores. Esperanza por volver a tener la felicidad de antes.

Ella ya no es la misma. Ella se ha convertido en una insensible, que tiene la esperanza de ser feliz...

miércoles, 3 de marzo de 2010

Diario de una insensible VIII.

Ojalá ella encontrara la fórmula perfecta para aliviar su malestar. Ojalá existiera el remedio que le ayudara a salir de esta espiral en la que se ha metido. En esta montaña rusa en la que se ha convertido su vida. Días arribas pero demasiados días abajo.

Se disfraza con máscara de carnaval para ocultar su cara. Finge una sonrisa cuando por dentro su corazón, a punto de morir, sigue llorando. Sigue sufriendo y sintiendo el dolor. Ese dolor intenso que la mata por dentro.

Está confusa. No sabe qué pensar, qué decir, cómo actuar. Ojalá todo fuera distinto. Ojalá que todo esto fuera tan sólo una pesadilla. Pero no, esto se llama: La cruda realidad.

Ella ya no es la misma. Ella se ha convertido en una insensible.

domingo, 28 de febrero de 2010

Diario de una insensible VII.

Ella apasionada por la vida, con ansias de vivir, se consume día a día, segundo a segundo. Ya lo ha dicho en más de una ocasión, pero ahora le ha vuelto el dolor. Ese dolor que palpita por dentro con ganas de salir. Ese dolor que consigue hacerla envejecer más cada instante. Que la mata lentamente cada segundo.

Palabras mal entendidas, o con doble significado, llegan hasta su corazón, casi marchito, y lo destruye en mil pedazos. En más de mil pedazos de los que ya estaba roto...

Ella ya no es la misma. Ella se ha convertido en una insensible, pero que a veces sufre el dolor...

sábado, 27 de febrero de 2010

Diario de una insensible VI.

Ella se ha dado cuenta de que cada vez se encuentra más sola. Que parece que hasta la gente que está a su alrededor, que dice que la quiere, desaparece.
Ella se ha dado cuenta que la vida, aunque tiene partes buenas, también trae muchas decepciones... Demasiadas decepciones.

¿De qué sirve rodearse de gente, si por dentro se siente sola? Esa es una de las peores sensaciones que ha sentido. La soledad. Sin embargo, ha aprendido a disfrutar de ella, pero... hay veces que necesita sentir que le importa a alguien. Afortunadamente, siempre existe alguien. Siempre hay alguien que está ahí para demostrarle que no está sola realmente...

Ella ya no es la misma. Ella se ha convertido en una insensible, que necesita cariño...